¿Qué hace falta para que Eoniq te dé un cheque ahora que su segundo fondo es de 50 millones?

Hace falta encajar en su tesis —robótica, inteligencia artificial, software, foodtech y transición energética— y llegar en una fase lo bastante temprana como para que entren de los primeros. Con el fondo anterior, eso valía unos 150.000 euros por empresa. Con 50 millones encima de la mesa, el cheque de entrada sube y el número de compañías que caben baja.
Eoniq es la gestora española dirigida por Tom Horsey, Jerónimo Béjar y Vanessa Galindo. Su primer vehículo se llamó Mediterranean Seed Fund I y tenía 15,8 millones de euros. De ahí ya ha desplegado alrededor de 13 millones en cerca de 50 empresas. Una de ellas es NZero, que fabrica ceras y lubricantes orgánicos. El segundo fondo va a por 50 millones.
¿Cuánto dinero ponía Eoniq en cada empresa?
Del orden de 150.000 euros en la primera entrada. La cuenta gorda encaja: 13 millones repartidos entre unas 50 compañías salen a unos 260.000 euros de media por empresa. Esa media es mayor que el cheque inicial porque en el capital semilla una parte del fondo no se gasta el primer día: se reserva para volver a poner dinero en las que funcionan cuando levantan la ronda siguiente. Quien entra con 150.000 puede acabar habiendo puesto el doble en tres años, o nada más, según cómo vaya la empresa.
| Dato | Mediterranean Seed Fund I | Segundo fondo |
|---|---|---|
| Tamaño | 15,8 millones de euros | 50 millones (objetivo) |
| Capital ya invertido | Unos 13 millones | Aún sin desplegar |
| Empresas en cartera | Cerca de 50 | Menos, si el cheque sube |
| Cheque de entrada | Del orden de 150.000 € | Sin confirmar |
| Media invertida por empresa | Unos 260.000 € (13 M ÷ 50) | — |
| Sectores | Robótica, IA, software, foodtech, transición energética | |
¿Por qué un fondo más grande significa menos empresas?
Por aritmética y por horas. Si Eoniq mantuviera esos 260.000 euros de media, 50 millones darían para casi 190 compañías. Ningún equipo de tres socios sigue 190 empresas: no da tiempo material a leer los informes mensuales, ni a coger el teléfono cuando el fundador tiene un problema, ni a preparar la ronda siguiente de cada una. La ecuación se resuelve por el otro lado, subiendo lo que se pone en cada una.
Hay un segundo motivo, menos visible. La comisión de gestión en capital riesgo suele moverse en torno al 2 % anual del fondo. Sobre 15,8 millones eso da para un equipo pequeño que hace muchas apuestas baratas y ve qué pasa. Sobre 50 millones da para analizar mejor cada operación antes de firmarla. El dinero para pensar aumenta a la vez que el dinero para invertir.
¿Qué cambia esto para un fundador que busca su primera ronda?
Tres cosas concretas:
- Entran más tarde. Un cheque de 150.000 euros se firma con un prototipo y una idea de mercado. Uno de medio millón se firma con clientes que ya pagan, aunque sean pocos. La conversación se mueve de «qué vas a hacer» a «enséñame las facturas».
- Miran más el hueco que dejas. Con 50 empresas, una que se muere apenas mueve la cartera. Con 20 o 25, cada fallo pesa el doble. Eso se traduce en más preguntas incómodas sobre por qué el crecimiento de los últimos tres meses es el que es.
- Puede que la primera ronda ya no la levantes con ellos. Si el mínimo de entrada sube, un proyecto que pide 200.000 euros deja de caberles y pasa a ser terreno de business angels, aceleradoras o fondos más pequeños. No es un rechazo al proyecto; es que ya no encaja en el tamaño del vehículo.
¿Es esto lo normal cuando una gestora levanta su segundo fondo?
Sí. El primer fondo de una gestora casi siempre es pequeño porque los inversores que ponen el dinero —family offices, institucionales, el ICO a través de Fond-ICO en muchos casos españoles— todavía no han visto resultados de ese equipo. Aportan poco y observan. Si la cartera se comporta, el segundo vehículo se levanta con menos esfuerzo y con cheques mayores, y el equipo pasa de cazar mucho y barato a elegir menos y apostar más fuerte. El fundador nota el cambio en la sala: menos entusiasmo por la idea, más aritmética.
¿A quién no le encaja Eoniq?
A quien esté fuera de esos cinco sectores, por bien que le vaya. A quien busque solo dinero y no quiera un socio con derechos de información y voto en según qué decisiones. A quien esté ya en Serie A o más allá: un fondo semilla, aunque sea de 50 millones, no lidera rondas de diez. Y a quien tenga un negocio rentable que crece un 15 % al año sin necesitar capital, un perfil perfectamente sano al que un fondo de riesgo le exige una curva que no le interesa recorrer.
¿Qué está confirmado y qué no?
Confirmado: los 15,8 millones del primer fondo, los aproximadamente 13 millones desplegados, la cifra cercana a 50 participadas, el orden de magnitud de 150.000 euros por entrada y los cinco sectores. El objetivo de 50 millones del segundo vehículo es eso, un objetivo: hasta el cierre definitivo, el tamaño final puede quedarse corto o pasarse. El tamaño del cheque nuevo tampoco está publicado. Quien vaya a presentarse hará bien en preguntarlo en el primer correo, antes de preparar nada.