Comprar algo que ya funciona
En España hay decenas de miles de empresas pequeñas, rentables y con clientes, cuyo dueño ronda los sesenta y no tiene a quién dejárselas. No salen en ningún portal. Se venden por el boca a boca o se cierran.
Comprar una de esas es el camino menos transitado y el que más se parece a un atajo: te ahorras los tres años en los que un negocio nuevo no gana dinero. A cambio hay que saber mirar unas cuentas y aguantar una negociación con alguien que lleva treinta años en lo suyo.
Lo que va a haber aquí: cómo se encuentra una empresa así, en qué se mira, cómo se paga cuando no tienes el dinero, y qué pasa con la plantilla el día después.