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Buscando la Libertad
Dejar de depender de una nómina: montar algo, comprar algo o vivir de lo invertido

Calculadora: cuánto necesitas para vivir de tus inversiones

Un cuaderno con un gráfico circular dividido en tres partes desiguales, un lápiz y unas monedas

Circula por ahí un cálculo de cinco multiplicaciones que promete decirte cuánto dinero necesitas para no trabajar. Coges lo que cobras al mes y lo multiplicas por ciento cincuenta. Ese es tu número.

La cuenta es real y es útil, pero tiene una trampa de la que nadie avisa y que está al final de esta página. Antes, la calculadora, que hace las cinco cuentas de golpe y además responde la pregunta que el cálculo original no responde: cuánto vas a tardar.

Lo que te llega a la cuenta, no lo que pone el contrato.

Gastos fijos, como mucho la mitad · alquiler, luz, agua, internet, seguros
Ocio y caprichos el 30 % · sin culpa y sin pasarse
A invertir cada mes el 20 % · el mínimo, no el objetivo
Fondo de emergencia seis meses · esto va antes que invertir
Tu número de libertad

Lo que tendrías que tener invertido para que la inversión te pague ese sueldo sin tocar el capital. Depende de cuánto retires al año, y esa es la decisión importante.

%

Real quiere decir ya descontada la inflación.

Esto es una regla de tres, no un plan. No sabe si tienes hijos, deudas, un contrato temporal o un piso que arreglar. Sirve para ver el tamaño del problema, no para decidir nada.

Las cinco cuentas, una por una

La mitad para los gastos fijos. Todo lo que se paga sí o sí: vivienda, suministros, seguros, transporte, cuotas. Es la que más gente incumple, y casi siempre por el alquiler. Si te pasas aquí, todo lo demás está condenado por mucha fuerza de voluntad que le eches.

El treinta por ciento para lo demás. Restaurantes, viajes, ropa, suscripciones, regalos. No es un castigo: es un permiso. Un presupuesto de ocio que existe se cumple mejor que uno que no existe, porque deja de haber culpa en cada gasto.

El veinte por ciento para invertir. Aquí conviene una precisión: en la regla original ese veinte por ciento es ahorro e inversión, e incluye pagar deudas caras. Si tienes una deuda al doce por ciento, amortizarla es la mejor inversión que vas a encontrar y no tiene riesgo.

Seis meses de fondo de emergencia. Va antes que invertir, no después, y esto es lo que más se salta la gente con prisa. Sin colchón, el primer imprevisto te obliga a vender lo invertido, y por la ley de Murphy el imprevisto llega cuando el mercado está abajo. El fondo no es dinero parado: es lo que impide que te obliguen a vender barato.

Y el número grande. Aquí está la trampa.

Por qué el ×150 es optimista

Multiplicar tu sueldo mensual por ciento cincuenta equivale a suponer que puedes sacar de tu cartera un ocho por ciento cada año, para siempre, sin que el capital se agote.

La referencia que se usa en esto es otra. Sale de un estudio de 1998 de tres profesores de la Universidad Trinity, en Texas, que miraron todos los periodos de treinta años del mercado estadounidense y calcularon qué porcentaje se podía retirar cada año sin quedarse sin dinero. La respuesta fue en torno al cuatro por ciento.

Cuatro por ciento anual significa multiplicar tu sueldo mensual por trescientos, no por ciento cincuenta. El doble.

Y hay dos advertencias más que casi nunca se cuentan. La primera es que ese estudio mide treinta años, que es lo que dura una jubilación normal; si dejas de trabajar a los cuarenta, el dinero tiene que aguantar cincuenta y la cuenta cambia. La segunda es que está hecho con el mercado estadounidense del siglo veinte, que fue el mejor del mundo. Los estudios que miran varios países a la vez dan cifras algo más bajas.

Por eso la calculadora de arriba te deja elegir. El ×150 no es una mentira: es una apuesta agresiva presentada como si fuera una ley.

La cuenta que el cálculo original no hace

Y es la que de verdad cambia decisiones: cuánto tardas.

Porque el número final asusta y no dice nada por sí solo. Lo que sí dice algo es que doscientos euros más al mes te quiten cinco años, o que subir la rentabilidad supuesta del cuatro al seis por ciento no te quite tantos como esperabas. Toca los dos campos de abajo y mira cuál mueve más el resultado.

Casi siempre gana el aporte mensual, sobre todo al principio. Eso es una buena noticia, porque el aporte depende de ti y la rentabilidad no.

Puedes llevártela a tu web

Si tienes un blog o una web en WordPress y esto le sirve a tus lectores, ponla. No hay que pedir permiso ni registrarse en ningún sitio.

Descargar la calculadora para WordPress (6 KB)

Se instala como cualquier plugin —Plugins, Añadir nuevo, Subir plugin— y se coloca escribiendo [calculadora-libertad] donde quieras que salga. También aparece como widget para la barra lateral.

Lo que conviene saber antes de instalarlo: no carga nada de fuera, ni librerías ni fuentes ni llamadas a ningún servidor, así que no ralentiza la página ni añade cookies. Los cálculos se hacen en el navegador de quien la usa y no se envía ni se guarda ningún dato. Y los estilos van todos bajo una clase propia, de modo que no pueden tocar el resto de tu web.

Lleva al pie una línea de atribución con un enlace aquí. Es lo único que se pide a cambio. Si en tu diseño no encaja, se quita poniendo [calculadora-libertad creditos="no"] y sigue funcionando igual: preferimos que se use sin enlace a que no se use.