¿Por qué un fondo pone 300.000 euros en Tripjoin, la plataforma para que un creador monte y cobre su propio viaje en grupo?

Porque el dinero no va a una agencia de viajes: va a la fontanería. Tripjoin, de Barcelona, vende el software con el que alguien que ya tiene comunidad —un creador de contenido, un club de running, un profesor de yoga— publica un viaje, cobra las plazas, gestiona las reservas y liquida al final. Los 300.000 euros los ha puesto Encomenda con varios inversores particulares. La apuesta es sobre quién llena el avión.
Conviene explicar por qué eso importa. En un viaje organizado hay dos costes grandes: montarlo (hoteles, transporte, guía, seguros, cobros) y venderlo. El segundo suele ser el caro. Una agencia clásica gasta en publicidad, buscadores y ferias para colocar veinte plazas a desconocidos. Un creador con 80.000 seguidores que anuncia diez días en Vietnam llena esas veinte plazas con una historia de Instagram. Ya tiene resuelto lo que a la agencia le cuesta dinero; lo que no tiene es lo demás.
¿Qué hace exactamente la plataforma cuando alguien decide montar un viaje?
Tripjoin funciona en dos caras a la vez. Por un lado es un marketplace —un escaparate donde el viajero ve los viajes publicados y reserva—; por otro es una herramienta de gestión para el que organiza. En esa segunda cara está lo interesante: el organizador diseña la ficha del viaje, la publica, cobra las plazas (incluidas las señales y los plazos), se comunica con los inscritos y, al terminar, recibe su liquidación.
Quien haya intentado esto por su cuenta reconocerá el problema que resuelve: una hoja de cálculo con quién ha pagado y quién no, transferencias sueltas, un grupo de WhatsApp con cuarenta personas preguntando lo mismo, y la duda incómoda de qué pasa si alguien se cae a dos semanas de salir. Cobrar dinero de terceros por un servicio que aún no has prestado tiene implicaciones legales y contables que no se arreglan con un Bizum.
¿Cuánto se queda la plataforma de cada viaje?
No lo han hecho público, y sin ese dato cualquier cifra sería inventada. Lo que sí se puede hacer es la cuenta al revés, porque el volumen sí se conoce: más de 500.000 euros movidos en sus primeros doce meses. Cada punto porcentual de comisión sobre ese volumen son 5.000 euros de ingreso al año.
| Si la comisión fuera… | Ingreso sobre 500.000 € movidos |
|---|---|
| 3 % | 15.000 € |
| 5 % | 25.000 € |
| 10 % | 50.000 € |
| 15 % | 75.000 € |
Con catorce personas en el equipo, ninguna de esas cifras paga las nóminas todavía. Eso es exactamente lo que financia una ronda semilla: el tiempo entre lo que ingresas hoy y lo que tendrías que ingresar para sostenerte. Si el modelo es una comisión sobre el viaje, el negocio depende de multiplicar el volumen; si además cobran una cuota fija a los organizadores, depende de cuántos publiquen viajes de forma recurrente. Son dos empresas distintas con la misma web.
¿Qué existía antes que hiciera algo parecido?
Los viajes en grupo con un anfitrión son viejísimos: peregrinaciones, viajes de club, el profesor que se lleva a la clase a Roma. En su versión moderna, empresas como WeRoad llevan años vendiendo viajes para grupos de desconocidos con un coordinador al frente. La diferencia es de quién es la audiencia. En ese modelo, la marca capta al viajero y le asigna un coordinador. En el de Tripjoin, el que capta es el organizador y la plataforma se queda con la operativa.
Cambia quién tiene el poder de negociación. Cuando la audiencia es del creador, el creador puede irse a otra herramienta llevándose a su gente. Por eso las plataformas de este tipo se juegan la vida en lo aburrido: que los cobros no fallen, que las liquidaciones lleguen cuando toca, que el soporte responda cuando un viajero cancela a tres días de salir.
¿Quién está detrás y quién ha puesto el dinero?
La idea salió de un viaje a Fuerteventura en enero de 2023. Gerard Serra la lleva como consejero delegado; Iair Mowszet, ingeniero de software que venía de Oracle, entró como cofundador y responsable de tecnología. La empresa como tal echó a andar en 2025 y pasó por Conector, una aceleradora de Barcelona, en marzo de 2026.
| Dato | Cifra |
|---|---|
| Sede | Barcelona |
| Fundadores | Gerard Serra (CEO) e Iair Mowszet (CTO) |
| Ronda anunciada | 300.000 € (agosto de 2026), primera institucional |
| Lidera | Encomenda, con su fondo Encomenda Seed II |
| También entran | Oriol de Pablo (Vicio), Marc Ros (After) y Óscar Grifols (Padolç) |
| Viajeros gestionados | más de 1.100 en doce meses |
| Volumen movido | más de 500.000 € |
| Equipo | 14 personas |
| Destinos | Europa, Asia, África, Latinoamérica y Oceanía |
Los tres nombres que acompañan a Encomenda son lo que se llama business angels: personas que invierten su propio dinero, normalmente cantidades pequeñas y en empresas muy jóvenes, y que suelen aportar más por lo que saben del sector que por el cheque. Los tres vienen de montar marcas de consumo, que es justo el músculo que necesita una plataforma cuyo cliente es alguien que vive de su audiencia.
¿A quién le sirve esto y a quién no?
Le sirve a quien ya tiene gente que le sigue y ha pensado alguna vez en llevársela de viaje: creadores, entrenadores, comunidades de aficionados, organizadores de retiros. También a quien ya organiza dos o tres viajes al año a mano y se está ahogando en la gestión.
No le sirve a quien quiere ser agencia y no tiene audiencia: ahí el problema sigue siendo captar clientes, y esta herramienta no lo resuelve. Tampoco a quien organiza un viaje para diez amigos, donde cualquier comisión es dinero tirado. Y hay una condición legal que conviene mirar antes: organizar y vender viajes combinados en España tiene requisitos propios, y lo primero que hay que preguntar a la plataforma es quién figura como organizador ante el viajero cuando algo sale mal.
La empresa está en tripjoin.es, con los viajes publicados a la vista de cualquiera.