Saltar al contenido
Buscando la Libertad
Dejar de depender de una nómina: montar algo, comprar algo o vivir de lo invertido

¿Para qué sirve un cheque de 10.000 euros de un microfondo como Enzo Ventures?

· revisado el · Nadia Bermejo
¿Para qué sirve un cheque de 10.000 euros de un microfondo como Enzo Ventures?

Un cheque de 10.000 o 25.000 euros no financia una empresa: paga dos o tres meses de dos socios trabajando casi sin sueldo y, sobre todo, coloca el nombre de un fondo en la ronda para que otros escriban detrás. A cambio se entrega una parte pequeña, casi siempre por debajo del 5 %. Enzo Ventures, de Barcelona, empezó exactamente así.

El fondo lo montaron Ivan Fernández y Edgar Vicente con 500.000 euros para repartir. Con ese tamaño, y entrando con 10.000 o 25.000 euros por empresa, salen entre veinte y cincuenta operaciones. Hoy están levantando un segundo vehículo de 20 millones, con el mismo terreno de caza: pre-seed y seed en el sur de Europa. Entre una cifra y otra cambian más cosas de las que parece.

¿Qué es un microfondo, en cristiano?

Un fondo de inversión pequeño. Recoge dinero de varias personas, lo mete en un vehículo con reglas escritas y lo reparte en muchas empresas muy jóvenes. La frontera no es oficial, pero en España se suele llamar microfondo a cualquier vehículo por debajo de los 15 o 20 millones. El de 500.000 euros de Enzo estaba en el extremo bajo de esa horquilla.

La consecuencia práctica de ser pequeño es que hay que entrar pronto y por poco. Un fondo de medio millón no puede permitirse poner 100.000 euros en una empresa: se le iría un quinto del vehículo en una sola apuesta. Así que entra el primero, cuando todavía no hay facturación, y se conforma con un trozo modesto.

¿En qué se diferencia de un business angel que pone su dinero?

En de quién es el dinero y en a quién hay que rendirle cuentas. El business angel invierte lo suyo, decide en una tarde y no le explica la decisión a nadie. El microfondo invierte dinero de terceros, tiene un plazo de vida (lo habitual son diez años, con las inversiones concentradas en los tres o cuatro primeros) y manda informes.

Business angel suelto Microfondo Fondo seed
De quién es el dinero Suyo De terceros: emprendedores, directivos, family offices pequeños Institucional, family offices, dinero público (FOND-ICO y similares)
Cheque habitual 5.000 a 50.000 € 10.000 a 50.000 € 100.000 a 300.000 €
Quién decide Él mismo Uno o dos socios Comité de inversión
Empresas nuevas al año Una o dos Ocho a quince Cinco a diez
Qué aporta además del dinero Su agenda y su oficio El nombre en la ronda y los contactos de todos sus partícipes Seguimiento, gobernanza y músculo para la ronda siguiente

Las cifras de las columnas segunda y tercera son las habituales del mercado español, no las condiciones concretas de ningún fondo. Encomenda, también de Barcelona, se mueve en la tercera: entra con 100.000 euros cuando todavía no hay empresa constituida y con 200.000 o 300.000 en su segundo vehículo. Enzo, en su primera etapa, jugaba una liga distinta.

¿Quién pone el dinero en un microfondo?

Casi nunca un banco ni una aseguradora: para ellos, comprometer 500.000 euros da el mismo trabajo de análisis que comprometer veinte millones, así que no compensa. Los partícipes de un microfondo suelen ser fundadores que vendieron su empresa, directivos con sueldos altos y patrimonios familiares medianos que quieren tocar este mundo sin dedicarle horas. Tickets de 25.000 o 50.000 euros por persona.

Eso tiene un efecto secundario que los propios fondos venden: si detrás hay cuarenta emprendedores, el que recibe el cheque no compra un ingreso en el banco, compra el acceso a esas cuarenta agendas. Es la parte más difícil de medir del trato.

¿Qué porcentaje se lleva un cheque tan pequeño?

Depende de la valoración a la que entre. Con las cuentas en la mano: 25.000 euros en una ronda hecha sobre un millón de euros de valoración es un 2,5 %. Sobre tres millones, un 0,83 %. En pre-seed casi nunca se firma una valoración cerrada; se usa una nota convertible o un SAFE, que aplaza el cálculo a la siguiente ronda y suele llevar un descuento del 15 o el 20 % y un techo de valoración.

El otro lado del porcentaje es el que cobra el fondo a sus propios inversores: lo estándar en el sector son unos dos puntos anuales de comisión de gestión y un 20 % de las plusvalías. Con 500.000 euros bajo gestión, ese 2 % son 10.000 euros al año. No da para pagar a nadie. Los microfondos se llevan casi siempre en paralelo a otro trabajo, y el que los monta cobra si acierta, no por gestionar.

¿Qué cambia al pasar de medio millón a veinte?

Tres cosas concretas. La primera, el cheque: veinte millones repartidos en tickets de 25.000 euros darían ochocientas empresas, una cifra que ningún equipo puede seguir, así que el importe de entrada sube necesariamente. La segunda, la comisión: el 2 % de 20 millones son 400.000 euros al año, suficiente para un equipo pequeño a tiempo completo. La tercera, quién pone el dinero: para llegar a esa cifra ya hace falta dinero institucional, y eso trae estructura, comités y una tesis escrita que hay que cumplir.

Para el fundador que busca dinero, el cambio se nota en algo simple: un fondo de veinte millones tiene reservas para seguir invirtiendo en la siguiente ronda de sus participadas. Uno de medio millón, no. Se diluye y mira.

¿A quién le conviene un cheque así y a quién no?

Enzo publica su tesis y su formulario de contacto en su web, y acepta propuestas en frío. En pre-seed casi todos lo hacen, aunque la mayoría de las operaciones sigan llegando por recomendación de alguien que ya está dentro.