¿A qué startups da dinero Next Tier GVC Gaesco, el fondo de 50 millones para inteligencia artificial?

A empresas que venden a otras empresas y cuyo producto se apoya en la inteligencia artificial. Nada de aplicaciones para el consumidor final. Entra en fase temprana, opera en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica, y repartirá hasta 50 millones de euros entre 30 y 35 compañías: la media sale a millón y medio por empresa.
El vehículo se llama Next Tier GVC Gaesco S.C.R. S.A. y lo anunciaron el 3 de diciembre de 2024 la gestora catalana GVC Gaesco y la firma Next Tier Ventures, con oficinas en Valencia y Miami. Más tarde entró como partícipe la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, la SETT, con 9,5 millones de euros de dinero público.
¿Qué datos hay confirmados sobre el fondo?
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Nombre legal | Next Tier GVC Gaesco S.C.R. S.A. |
| Figura jurídica | Sociedad de capital riesgo (SCR), aprobada y registrada en la CNMV |
| Anuncio | 3 de diciembre de 2024 |
| Tamaño | Hasta 50 millones de euros |
| Dinero público | 9,5 millones de la SETT |
| Operaciones previstas | Entre 30 y 35 |
| Media por operación | Unos 1,5 millones (cuenta propia: 50 ÷ 32,5) |
| Qué busca | Startups B2B con la inteligencia artificial en el centro del producto |
| Dónde | Europa, Estados Unidos y Latinoamérica |
| Quién lo gestiona | Next Tier Ventures (Patricia Pastor y Rubén Colomer) junto a GVC Gaesco |
Conviene entender qué significa «hasta 50 millones». Un fondo no es una cuenta corriente con el dinero dentro: son compromisos de los inversores que se van reclamando a medida que hacen falta. Así que la cifra es el tamaño al que aspira, y el ritmo de inversión depende de que esos compromisos se cumplan.
¿Qué cambia que 9,5 millones sean dinero público?
La SETT es una sociedad estatal que depende del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, y gestiona, entre otros instrumentos, el Fondo Next Tech, con el que el Gobierno quiere movilizar hasta 4.000 millones de euros entre inversión pública y privada. No da subvenciones a startups: mete dinero en fondos privados para que sean ellos quienes elijan las empresas.
Ese dinero llega con condiciones escritas. La principal, publicada en las bases del propio fondo: el vehículo se compromete a movilizar hacia empresas españolas al menos el doble del capital que compromete la SETT. Con 9,5 millones públicos, eso son 19 millones que tienen que acabar en compañías de España. Sobre 50, casi cuatro de cada diez euros del fondo.
Otras dos condiciones del programa: la gestora debe ser 100% privada cuando se invierte a través de fondos, y el capital del vehículo, mayoritariamente privado. El Estado se sienta como un socio más y no manda en las decisiones de inversión.
Para alguien que está montando algo en España, el detalle práctico es ese multiplicador. No garantiza nada a nadie en concreto, pero sí que una parte del dinero tiene que aterrizar aquí y no repartirse entre Estados Unidos y Latinoamérica.
¿Cuánto dinero le toca de verdad a cada startup?
La media aritmética son 1,5 millones, pero casi ninguna empresa recibirá esa cantidad de golpe. Hay tres cosas que la recortan.
- Las comisiones. Gestionar un fondo cuesta dinero, y en el capital riesgo la comisión anual de gestión suele rondar el 2% del tamaño del fondo. Ese dinero no llega a las empresas.
- Las reservas para seguir. El fondo dice que acompaña a las participadas «desde su fase inicial hasta su maduración». Eso implica guardar dinero para volver a poner en las que van bien, en rondas posteriores. La parte reservada no está disponible para empresas nuevas.
- El reparto desigual. Treinta y cinco operaciones no significa treinta y cinco cheques iguales. Los primeros son pequeños; los grandes se los llevan las tres o cuatro que despuntan.
Traducido: quien entre el primer día debería contar con un cheque inicial bastante por debajo del millón, con la posibilidad de recibir más adelante si las cosas funcionan. Es una cifra razonable para pagar un equipo pequeño y un par de años de trabajo, no para salir a competir con nadie a base de gastar.
¿Por qué el «B2B» deja fuera a tanta gente?
B2B quiere decir business to business: el cliente que paga es una empresa, no una persona. El mandato del fondo es explícito en eso, y por ahí se cae la mayoría de proyectos que la gente tiene en la cabeza cuando piensa en inteligencia artificial.
Quedan fuera la aplicación de móvil que genera fotos, el asistente por suscripción para particulares, la herramienta de estudio, la tienda con recomendador. Todo eso vende a personas. Y quedan dentro los productos que otra empresa incorpora a su forma de trabajar: infraestructura para montar sistemas de IA, y software vertical para sectores concretos —sanidad, banca y seguros, ciberseguridad, educación—, que es lo que la propia firma enumera en su web.
La diferencia no es de temática, es de quién firma la factura. Un producto para consumidor necesita muchos clientes pequeños y mucho gasto en captarlos; uno para empresas necesita pocos contratos grandes y un ciclo de venta largo. Son dos negocios distintos y este fondo solo mira uno.
¿Quiénes son Patricia Pastor y Rubén Colomer?
Los dos vienen de GoHub Ventures, el brazo inversor de Global Omnium, la antigua Aguas de Valencia: ella como directora general, él como responsable de inversiones. Colomer, además, cofundó y dirigió el programa de aceleración de Plug and Play en España, que empezó a operar aquí en 2012. Antes de aliarse con GVC Gaesco estaban levantando un fondo propio de unos 30 millones con la misma tesis.
GVC Gaesco pone la otra pata: una gestora de patrimonios con más de cinco décadas a la espalda, la estructura regulada y el acceso a inversores. El reparto habitual en estas alianzas es ese, la firma pequeña elige y la casa grande sostiene.
¿Esto es algo nuevo en España?
El formato no lo es. El Estado lleva desde 2013 poniendo dinero en fondos privados a través de FOND-ICO Global, con la misma lógica de dejar que decidan gestores independientes. Lo que cambia con la SETT y el Fondo Next Tech es el foco —tecnología digital y semiconductores— y el volumen. En otras operaciones del mismo programa los importes han sido bastante mayores: 85 millones para un vehículo de Axon y 40 para uno de Big Sur, según los datos publicados.
Frente a eso, 9,5 millones colocan a Next Tier GVC Gaesco en el tramo pequeño de la lista, coherente con un fondo que hace muchas operaciones tempranas en vez de pocas grandes.
¿A quién no le encaja?
A quien venda directamente al público. A quien tenga un negocio digital sin componente de inteligencia artificial en el producto, no solo en el discurso. A quien necesite 100.000 euros para arrancar y no quiera vender parte de su empresa. Y a quien busque una subvención: aquí no se regala dinero, se compra un porcentaje y se espera venderlo con ganancia en unos años.
Hoy el fondo está registrado en la CNMV con la SETT ya dentro, y no ha hecho pública una lista de participadas de este vehículo. Las condiciones del programa público pueden consultarse en la web de la SETT.