¿Cómo gana dinero un creador que se lleva de viaje a su comunidad? Así funciona Tripjoin

Cobrando plaza a plaza en una plataforma que se queda una comisión por cada reserva. Eso es Tripjoin: una empresa de Barcelona, fundada a mediados de 2025, que no vende viajes propios ni ejerce de agencia. Pone el software para que alguien con audiencia monte el grupo, cobre y lo gestione. Su primer año: más de 1.100 viajeros y más de 500.000 euros reservados.
¿Qué hace exactamente y qué no hace?
Tripjoin tiene dos caras. Por un lado, un organizador —normalmente alguien con comunidad: un creador de contenido, un club de running, un profesor de yoga— publica ahí su viaje: destino, fechas, plazas, precio. La plataforma le da la página donde la gente reserva, el cobro y la gestión operativa del grupo. Por otro lado, cualquiera puede entrar en tripjoin.es y apuntarse a un viaje ya publicado por otro, aunque no siga a nadie.
Lo que la empresa dice que no hace es igual de importante: no diseña las experiencias ni actúa como agencia de viajes. El itinerario, el criterio y la cara la pone el organizador. Ellos ponen la infraestructura. En jerga de inversión a eso se le llama marketplace puro, que significa exactamente lo que parece: un mercado donde se juntan dos partes y quien monta el mercado cobra por juntarlas, sin tocar el producto.
¿Cuánto ha movido de verdad en su primer año?
| Dato | Cifra |
|---|---|
| Fundación | Mediados de 2025, Barcelona (España) |
| Fundadores | Gerard Serra (CEO) e Iair Mowszet (CTO) |
| Viajeros gestionados (12 meses) | Más de 1.100 |
| Volumen reservado (12 meses) | Más de 500.000 € |
| Gasto medio por viajero | ~455 € (cálculo a partir de las dos cifras anteriores) |
| Destinos | Desde España hasta el sudeste asiático |
| Ronda cerrada | 300.000 € |
| Inversor líder | Encomenda, con su fondo Encomenda Seed II |
| Otros inversores | Business angels de Conector: Oriol de Pablo (Vicio), Marc Ros (After), Óscar Grifols (Padolç) |
| Siguientes mercados | Italia y Portugal |
Ese medio millón es volumen reservado, no facturación de la empresa. Es el dinero que han pagado los viajeros, del que Tripjoin se queda una parte. Conviene separarlo siempre que se lea una nota de este tipo, porque son números que se parecen y no significan lo mismo.
¿De dónde sale su dinero y qué se lleva el organizador?
De la comisión sobre cada reserva. El porcentaje exacto no lo han hecho público ni aparece en las notas de la ronda, así que aquí no va a haber un número inventado: lo que sí se puede decir es que en los mercados de este tipo la comisión sale del precio de la plaza y se descuenta antes de que el organizador cobre.
Y el organizador gana por la vía clásica de cualquiera que llena un grupo: el margen que él mismo mete en el precio de la plaza. Si el paquete le cuesta 400 euros por persona entre vuelos, alojamiento y actividades, y lo vende a 500, su beneficio bruto son 100 euros por viajero, menos la comisión de la plataforma. Nadie le regala nada por tener seguidores; lo que cobra sale del precio que él ha puesto.
¿Qué había antes que hiciera algo parecido?
Tres cosas. La primera, la agencia de viajes de toda la vida: el creador pactaba con una agencia, la agencia lo montaba todo y a él le caía una comisión o el viaje gratis. La segunda, el apaño casero: grupo de WhatsApp, hoja de cálculo y Bizums, que funciona con diez personas y se convierte en un trabajo con cuarenta. La tercera, plataformas como la italiana WeRoad, que organiza sus propios viajes en grupo y pone a sus propios coordinadores, o la estadounidense TrovaTrip, que sí empareja creadores con operadores locales.
La diferencia de Tripjoin está en dónde se coloca: no diseña el viaje ni pone la marca encima. Quien manda es el organizador. Hay un asunto que cualquiera que se plantee montar uno debería mirar antes de vender la primera plaza: en la Unión Europea, vender un viaje combinado —transporte más alojamiento, empaquetados— arrastra obligaciones concretas de garantía frente al cliente (Directiva 2015/2302). Si la plataforma no actúa como agencia, esa responsabilidad se queda en algún sitio, y merece la pena preguntar exactamente en cuál antes de firmar.
¿Quién ha puesto los 300.000 euros?
Encomenda, un fondo de Barcelona, a través de su vehículo Encomenda Seed II. Es una ronda semilla: el dinero que entra cuando la empresa ya vende algo pero todavía no tiene un modelo probado a gran escala. Completan la operación varios business angels de Conector, que son personas invirtiendo su propio dinero, no un fondo: los CEO de Vicio, After y Padolç. La empresa dice que ese dinero va a producto, contratar gente y salir fuera.
¿Cuánta comunidad hace falta para que esto dé de comer?
Con los datos públicos se puede hacer la cuenta hacia atrás. Un viaje de 20 plazas al precio medio de la plataforma mueve unos 9.100 euros. Si el organizador quiere sacar 1.000 euros limpios de ese viaje, tiene que meter unos 50 euros de margen por plaza y, sobre todo, llenar las veinte. Ahí está el cuello de botella real: no es publicar, es llenar.
Los 1.100 viajeros del primer año son el total de todos los organizadores juntos, así que no permiten deducir cuántos seguidores hacen falta por viaje. Lo que sí se ve es el orden de magnitud: esto no da un sueldo con un viaje al año. Da un sueldo con varios viajes llenos al año, y eso pide una audiencia que ya compre cosas, no solo que mire.
¿Por qué Italia y Portugal?
La empresa lo justifica por proximidad geográfica y afinidad cultural. Hay además razones de fontanería: los tres son mercados del euro y comparten el mismo marco europeo de viajes combinados, con lo que el producto no hay que rehacerlo país por país. Italia, encima, lleva años con el público acostumbrado a viajar en grupo con desconocidos gracias a competidores locales.
¿A quién no le sirve?
- A quien no tiene comunidad. Sin gente que ya le escuche, el problema de llenar veinte plazas sigue entero.
- A quien quiere organizar un viaje con sus amigos y punto: para eso sobra la plataforma y la comisión.
- A quien busca que le diseñen el viaje. Eso lo hace una agencia, y aquí el diseño lo pone uno mismo.
- A quien necesita ingresos todos los meses. Esto es estacional y va a golpes.
Fuentes de las cifras: Capital & Corporate y Emprendedores.