Swanlaab, el fondo hispano-israelí que tiene al Estado de ancla: a qué startups da dinero y qué le exige el ICO

En 2024, Eaship tenía ocho clientes. Al acabar 2025 eran más de 25. Todos son fabricantes: tejas, cubitos de hielo, embutidos, envases. Y todos tenían el mismo problema: organizaban los camiones con hojas de cálculo, teléfono y correo.
Ramón Pascual montó Eaship en Valencia en 2023 para quitar ese lío de en medio. Es un programa de gestión del transporte pensado para fábricas medianas que hacen entre 1.000 y 50.000 envíos al año entre plantas, almacenes y clientes. Planifica cargas, asigna transportistas, sigue los envíos y registra las incidencias. El equipo ha pasado de 3 a 16 personas.
En abril de 2026 la empresa cerró una ronda de un millón de euros. La lideró Swanlaab Venture Factory. Una ronda semilla más, en apariencia. Lo curioso aparece al preguntar de quién es el dinero que pone Swanlaab.
Tres tipos de inversores en el mismo fondo
El vehículo se llama Swanlaab Tech Fund II. Empezó a invertir en junio de 2023, tras un primer cierre de 45 millones de euros. La gestora, con sede en Madrid, tiene raíces en España y en Israel y lleva invirtiendo aquí desde 2016. La dirige su fundador, Mark Kavelaars.
Dentro del fondo hay tres tipos de inversores:
- Fond-ICO Global, el fondo de fondos público del Instituto de Crédito Oficial, que lo gestiona a través de su sociedad de capital riesgo, Axis. Es el inversor ancla.
- BBVA, como inversor corporativo.
- Family offices y particulares con patrimonio.
La gestora anunció que quería llegar a un tamaño final de entre 60 y 80 millones. No hemos encontrado ninguna fuente pública que confirme la cifra definitiva, así que el dato firme son los 45 millones del primer cierre.
Qué hace un inversor ancla
Montar un fondo tiene algo de restaurante recién abierto: nadie quiere ser el primero en sentarse. La gestora va a pedir dinero a bancos, aseguradoras y grandes patrimonios, y todos preguntan lo mismo: quién más ha entrado.
El ancla es el que entra primero y con una cantidad grande. Su firma sirve de aval ante los demás. Gracias a ese compromiso, la gestora puede hacer un primer cierre y empezar a invertir sin esperar a tener el fondo completo.
Si el ancla es el Estado, el aval pesa más, porque no se llega por contactos. Swanlaab se presentó a la decimocuarta convocatoria de Fond-ICO Global y salió elegida en la categoría de venture capital, que repartió 150 millones entre cinco fondos. Antes de meter un euro, el ICO revisa al equipo, lo que ha hecho y su estrategia.
Lo que el dinero público pide a cambio
Fond-ICO Global no está para ganar dinero sin más. Está para que llegue capital a empresas españolas. Ese objetivo se traduce en reglas que condicionan al fondo.
La primera es un techo. En aquella convocatoria, el ICO podía poner como máximo el 49 % de cada fondo. Nunca la mayoría. El resto lo tienen que traer inversores privados, y esa es la gracia: que cada euro público arrastre otros.
La segunda es geográfica. Las bases de las convocatorias de venture más recientes piden que el fondo invierta al menos la mitad de su dinero en empresas españolas, y como mínimo el doble de lo que ha puesto el ICO. Los términos concretos que firmó Swanlaab no son públicos, pero el mecanismo es ese. El fondo puede invertir fuera, y su equipo conoce bien el mercado israelí, pero buena parte del dinero tiene que quedarse en compañías españolas.
Por eso la gestora habla de «startups españolas» en todo lo que publica. Y por eso, de lo que se conoce de la cartera del segundo fondo, todas las empresas son de aquí.
Qué busca y con cuánto entra
- Fase: final de la etapa semilla y serie A. Empresas que ya venden, no ideas.
- Modelo: B2B, empresas que venden a otras empresas.
- Perfil: una ventaja técnica clara y ganas de vender fuera de España.
- Áreas: software para empresas, deep tech y tecnología agroalimentaria.
- Primera entrada: de 500.000 euros a 3 millones.
- Rondas siguientes: de 2 a 4 millones más por empresa.
La reserva para rondas posteriores dice mucho de cómo trabaja el fondo. Swanlaab no pone un cheque y se va: aparta dinero para seguir en la empresa durante varios años.
Dónde ha invertido ya
Con el primer fondo entró en empresas como IriusRisk (ciberseguridad), Sales Layer (gestión de catálogos de producto), Pulpo (gestión de flotas) y Odilo (plataformas de lectura y formación). Del segundo se conocen, entre otras, estas operaciones:
| Empresa | Qué hace | Operación |
|---|---|---|
| Leemons | Plataforma de enseñanza basada en datos | Ronda de 1,5 M€ en enero de 2024; Swanlaab puso algo más de 500.000 € |
| Appentra | Codee, que revisa y optimiza código en Fortran, C y C++ | Coinversión con el CDTI y Unirisco Galicia |
| BigGuardian | Diagnóstico a distancia en ganado a partir de la temperatura corporal | Lideró una ronda de 1,5 M€ en enero de 2026 |
| Eaship | Gestión del transporte para fabricantes industriales | Lideró una ronda de 1 M€ en abril de 2026 |
Hay un detalle en esos números. Las rondas completas rondan el millón o el millón y medio, así que en la primera entrada Swanlaab se ha quedado cerca del mínimo que anuncia. Empieza con poco y guarda el grueso para después.
A quién le encaja y a quién no
Le encaja a una empresa española que vende a otras empresas, que ya tiene producto y clientes que pagan, con algo técnico difícil de copiar y planes de salir fuera. También a una empresa agroalimentaria con base científica y patentes propias.
No le encaja a quien solo tiene una idea o un prototipo: para eso están las aceleradoras y los microfondos de cheques pequeños. Tampoco a las aplicaciones para consumidores ni a las tiendas online, que quedan fuera del modelo B2B. Y lo tiene difícil una startup sin actividad en España, por mucho que el equipo tenga contactos en Israel.
Con el millón, Eaship quiere ampliar el equipo comercial y añadir funciones de planificación, análisis y automatización. Quien quiera saber si su empresa entra en el perfil tiene los criterios del fondo en la web de Swanlaab.