NuMundo Ventures: el fondo de una sola persona que invierte en startups de México y Colombia

El fundador no tenía título universitario, ni contactos, ni el inglés fluido que se espera en una reunión con inversores. Varios fondos mexicanos le habían dicho que no. Iván Montoya puso 20.000 dólares de su bolsillo. Cuando cerró su primer fondo, volvió con 150.000 más. Ocho meses después, otros 150.000. Montoya contó la historia en el pódcast slice: aquella empresa facturaba ya a un ritmo de 30 millones de dólares al año y había cerrado una Serie B.
Esa secuencia es fácil de hacer cuando la decisión depende de una sola persona. Es lo que distingue a NuMundo Ventures.
Qué es un fondo de un solo socio
En un fondo de capital riesgo corriente, la inversión pasa por varias manos. Un analista encuentra la empresa, un socio la defiende y un comité la aprueba o la tumba. El fundador puede convencer a la persona que tiene delante y aun así quedarse sin dinero porque alguien en una sala en la que no estaba votó en contra.
NuMundo funciona con lo que en el sector se llama solo GP: un único socio gestor. Montoya capta el dinero de sus inversores, elige las empresas, firma los cheques y hace el seguimiento. No hay comité al que convencer después de la primera conversación.
Para el fundador, eso se nota en tres cosas:
- La respuesta llega antes. Si la persona con la que habla dice que sí, el sí ya está dado.
- El que invierte es el que acompaña. Quien apostó por la empresa es el mismo que después la sigue de cerca, a veces desde el consejo o como observador. No hay un relevo a un asociado que no estuvo en la primera reunión.
- Todo depende de una agenda. Un fondo de un socio tiene el tiempo de una persona. Con diecinueve empresas en cartera, ese tiempo se reparte.
Quién está detrás y desde cuándo
Montoya nació en Colombia y creció en Silicon Valley, donde sigue teniendo la base del fondo. Estudió en Harvard, hizo el MBA en Stanford y pasó por McKinsey. Antes de montar NuMundo invirtió como ángel, con su propio dinero, en más de treinta empresas en fase pre-seed y seed.
Fundó NuMundo en diciembre de 2022. Según su web, el primer fondo ha entrado en diecinueve empresas: once en pre-seed y ocho en seed. Entre ellas están Cashea, una aplicación venezolana de compra a plazos; OCN, que financia coches a conductores de plataformas en América Latina y levantó una Serie A de 86 millones de dólares, y AltScore, que cerró su Serie A con 8,5 millones.
En qué invierte y en qué no
NuMundo entra en las dos primeras rondas, pre-seed y seed, y se concentra en tres sectores: pagos y fintech, proptech (tecnología aplicada a la vivienda y la construcción) y cadena de suministro. El grueso de la cartera está en México y Colombia, con alguna empresa en Venezuela y Centroamérica.
La tesis tiene una parte que Montoya repite en entrevistas: busca fundadores a los que el filtro habitual del capital riesgo deja fuera. Gente sin universidad de élite, sin red de contactos y sin soltura en inglés, pero que conoce su mercado desde dentro y tiene capacidad de ejecución. El caso del principio encaja en ese perfil.
No le encaja a quien esté montando en España, ni a quien trabaje en sectores fuera de esos tres. Tampoco a una empresa que ya va por la Serie A y necesita un inversor que lidere una ronda grande. Y quien quiera en la mesa a un fondo con muchos socios, cada uno con su especialidad y sus contactos, encontrará aquí otra cosa: una sola persona con mucho criterio y una agenda limitada.
La lista de cien
La otra pieza del proyecto es la Mexico Early Stage 100. Montoya la lanzó en 2024 junto a Bernardo Cordero, Archie Cochrane y Víctor Noguera, del equipo de Nascent VC y de la Mexico Tech Week. Cada año eligen cien startups mexicanas, o muy vinculadas a México, que están en pre-seed o seed.
La idea es sencilla. En esa fase casi nadie sabe que la empresa existe. La lista la pone delante de inversores, de posibles empleados y de socios comerciales, con presentación pública durante la Mexico Tech Week y difusión en redes y en prensa del sector. En 2025 se presentaron más de quinientas candidaturas de ocho ciudades mexicanas. Las empresas que han pasado por las listas mexicanas han levantado después más de 100 millones de dólares, y las de la versión colombiana, que arrancó en 2026, más de 50.
Para el fondo, la lista es también una manera de ver cada año cientos de empresas que de otra forma no le llegarían. Para el fundador, el intercambio es claro: rellena una candidatura y, si entra, gana visibilidad sin pagar nada por ella.
Cómo usarla para darse a conocer
Los requisitos para la edición de 2026 son pocos:
- Fundadores mexicanos o empresa con un vínculo fuerte con México.
- Estar en pre-seed o seed, sin haber cerrado una Serie A.
- Da igual si la empresa ha levantado dinero o se financia con sus propias ventas.
El jurado mira cuatro cosas: el tamaño del mercado, la propuesta de valor, si el equipo es el adecuado para ese mercado y la tracción. Conviene preparar la candidatura con eso delante: cifras de clientes o ingresos aunque sean pequeñas, por qué este equipo y no otro, y a quién resuelve qué.
Entrar en la lista no garantiza una inversión de NuMundo ni de nadie. Lo que da es un motivo para escribir a un inversor que no te conoce y una presentación en una semana en la que buena parte del ecosistema mexicano está en la misma ciudad.
En qué punto está
El plazo de la edición de 2026 cierra el 30 de septiembre, y la lista se presenta durante la Mexico Tech Week, del 26 de octubre al 1 de noviembre. La versión colombiana ya ha tenido su primera edición, y en la web del fondo aparece el plan de llevar la lista a Estados Unidos y al resto de América Latina.
Mientras tanto, el primer fondo sigue invirtiendo. Todas las decisiones las toma la misma persona que, hace unos años, puso 20.000 dólares en un fundador al que nadie más quería escuchar.