Baobab Ventures: el fondo de 15 millones que lleva una sola persona y ya está detrás de Omnia y Autentic AI

A finales de noviembre de 2025, Carles Reina publicó un mensaje en X con una cuenta que, en el mundo de los fondos, se ve poco. Anunciaba un fondo de 15 millones de dólares que todavía no había presentado y que ya tenía siete inversiones hechas. Cuatro se podían contar: Theker, Omnia, Murphy y Altan. Las otras tres, todavía no. Lo firmaba una sola persona, que además seguía con su trabajo de siempre.
El fondo se llama Baobab Ventures. Cuesta encontrar algo parecido en España.
Quién es Carles Reina
Reina lleva desde 2017 invirtiendo su propio dinero en empresas que empiezan, como inversor ángel. Dos de esas apuestas le han dado nombre: Revolut, el banco digital británico, y ElevenLabs, la empresa de voces sintéticas. En ElevenLabs no se quedó en inversor: entró a trabajar y dirige allí la parte comercial, lo que en inglés llaman go-to-market. Ahí sigue.
Baobab es, por tanto, un fondo que se gestiona en paralelo a un puesto directivo en una de las empresas de IA más conocidas de Europa. Tiene sede en Londres y raíces en Barcelona. Según contó El Referente, el dinero se levantó en unos tres meses, de una sola vez, y se cerró con más demanda de la que cabía.
Qué es un fondo de una sola persona
En un fondo clásico hay varios socios, analistas y un comité que vota cada inversión. En un fondo de un solo gestor, lo que en el sector llaman solo GP, decide una persona. Los que ponen el dinero no apuestan por una institución. Apuestan por el criterio de alguien concreto.
Para el fundador, eso tiene una consecuencia práctica: la conversación es con quien firma el cheque. No hay que pasar por tres reuniones previas con un analista para llegar al socio. El reverso también es claro: si a esa persona no le convence el proyecto, no hay otra puerta en la misma casa.
Quienes han puesto el dinero no son amigos y familia. La prensa especializada cita a Cendana Capital, un inversor estadounidense especializado en fondos pequeños, a Isomer Capital, a RSJ Investments, a Emergence Ventures y a Cyber Fund, entre otros.
Qué busca
El foco está acotado. Equipos técnicos, en fase muy temprana (presemilla y semilla), que trabajen en inteligencia artificial, robótica o defensa. El fondo se define como global, pero los medios que cubrieron el lanzamiento, como EU-Startups, hablan de un reparto aproximado: la mitad del capital en Europa y la otra mitad en Estados Unidos y otros mercados.
Lo que Reina ofrece, además del dinero, sale de su trabajo diario: ayuda con la estrategia de venta, con el producto, con las primeras conversaciones con clientes grandes y con la contratación. Es lo que hace en ElevenLabs, aplicado a empresas de diez personas.
Las primeras apuestas
La cartera conocida dice bastante del tipo de fundador que le interesa. Casi todo tiene un pie en Barcelona y casi todo tiene la IA metida en el producto, no como adorno.
| Empresa | Qué hace | Dato conocido |
|---|---|---|
| Theker | Robótica industrial | Ronda semilla de 21 millones de dólares en julio de 2025, liderada por Kibo Ventures |
| Altan | Plataforma para construir software con equipos de agentes de IA, desde Barcelona | Ronda presemilla de 2,5 millones de dólares |
| Murphy | Recobro de deudas con agentes de IA | Incluida entre las primeras inversiones públicas del fondo |
| Omnia | Herramienta para que las marcas aparezcan en las respuestas de los asistentes de IA | Ronda presemilla de 3,5 millones de euros liderada por Visionaries Club, con Kfund |
| Autentic AI | Estudios de mercado con entrevistas hechas por IA, desde Barcelona | Ronda presemilla de 1,5 millones de euros en octubre de 2026 |
Theker es la que más se aleja del resto: hardware, fábricas, brazos que tienen que funcionar en una línea de producción real. Las demás son software, pero ninguna vende un chat genérico. Murphy se mete en un trabajo concreto y poco agradecido, el de llamar a quien debe dinero. Omnia resuelve un problema que hace tres años no existía: que una marca salga cuando alguien le pregunta a un asistente qué comprar.
Autentic AI es la última que se ha conocido. La fundaron Dani Diestre, Aniol Carreras y Jacob Bamio, y hace con IA las entrevistas a consumidores y expertos que antes llevaban semanas de llamadas y encuestadores. Dicen que ya hacen unas mil al día. Su ronda la completaron Lanai Ventures, Acurio Ventures y Masia VC, junto a Baobab.
Cuánto pone en cada empresa
Baobab no publica el tamaño de su cheque en su web. Algunos medios del sector, al cubrir el lanzamiento, hablaron de entre 300.000 y 350.000 dólares por empresa. Las cuentas cuadran con eso. Lo que sigue es una estimación, no un dato del fondo.
Con 15 millones, un fondo de esta fase suele guardar una parte para volver a poner dinero en las empresas que mejor van, y descontar comisiones de gestión durante una década. Si se reserva entre un tercio y la mitad para esas segundas rondas, quedan unos 7 u 8 millones para primeras entradas. Repartidos en 20 o 30 empresas, salen cheques de entre 250.000 y 400.000 dólares. Es una cantidad pensada para entrar acompañando a un fondo más grande que lidere, como pasó en Omnia o en Theker, más que para financiar una ronda entera.
A quién no le encaja
A quien tiene un negocio sin componente técnico fuerte: una marca de producto, un comercio electrónico, una consultora, una plataforma que conecta oferta y demanda sin tecnología propia detrás.
A quien ya factura varios millones y busca una ronda de crecimiento. Baobab entra cuando la empresa está empezando.
A quien necesita que un solo inversor le cubra la ronda entera. Con cheques de ese tamaño, Baobab suele ser una pieza más de la ronda.
Y a quien busca un inversor con equipo para cubrir muchas necesidades a la vez. Aquí hay una persona, con un trabajo exigente en paralelo. Lo que aporta es su experiencia vendiendo software de IA a grandes empresas. Si eso es justo lo que falta en el equipo fundador, la conversación tiene sentido. Si lo que falta es otra cosa, probablemente esté en otro fondo.